Mostrando las entradas con la etiqueta post-nouvelle vague. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta post-nouvelle vague. Mostrar todas las entradas

domingo, febrero 28, 2010

La bella cautiva






















La belle captive
Alain Robbe-Grillet, 1983
90 minutos


Es difícil encontrar peliculas de Alain Robbe-Grillet; no están publicadas en DVD. Y además, nadie habla de ellas. Pero cada nueva obra de este director y novelista que cae en mis manos me maravilla: es como conseguir una nueva pieza de un rompecabezas fascinante.

Con la excepción de “Deslizamientos progresivos de placer”, un engrudo erótico-intelectual muy atractivo estéticamente (comenzando por su precioso título) pero bastante ridículo e intragable -y eso que para algunos es su mejor trabajo-, todo lo que he visto de este director hace que me pregunte por qué está tan mal considerado como cineasta: quizás porque para muchos era un advenedizo, un escritor de éxito metido a director de cine. Algo parecido al expediente Marguerite Duras, pero el caso de Robbe-Grillet clama al cielo porque sus películas son mucho más accesibles que las de Duras, y seguramente ganarían muchos adeptos de tener una distribución un poco menos raquítica.

La bella cautiva” es una nueva vuelta de tuerca a las obsesiones de Robbe-Grillet: la frontera sueño-realidad, chicas jóvenes y guapas envueltas en circunstancias desagradables, cristales rotos, escenas que se repiten una y otra vez, argumentos laberínticos y circulares, un desafío constante para los sentidos. La misma historia que venía contando desde su debut, (“La inmortal”, 1963) pero aquí se nota la experiencia que había ganado Robbe-Grillet con los años: está mucho mejor narrada y cuenta on una puesta en escena sencillamente impecable, creando desde el principio un ambiente perfecto de sueño/pesadilla (¡esas imágenes recurrentes y brumosas de Cyrielle Clair en su motocicleta son puro Lynch!) que nos invita a entrar en un mundo tan misterioso como irresistible, como el cuadro de Magritte que da título a la cinta e inspira algunos de sus fotogramas: un telón rojo abierto en mitad de una playa que aparece una y otra vez en la pantalla.

La bella cautiva”, además de ser de la mejor película que he visto de Robbe-Grillet, creo que también es la más accesible, así que funciona estupendamente como introducción a su obra. Por desgracia, los subtítulos que enlazo están en inglés. En emule circulan unos en español pero la traducción es bastante pésima: ya es complicado moverse por las películas de Robbe-Grillet como para, solo un ejemplo, encontrarse “That rings a bell” traducido como “Suena una campanita”. Gracias por el esfuerzo, pero traducir tan mal acaba siendo un fastidio más que una ayuda y puede convertir el visionado de una película en un verdadero suplicio.



Elink (versión original en francés)

English subtitles

imdb filmaffinity

lunes, enero 05, 2009

Las altas soledades


Las altas soledades
Les hautes solitudes
Philippe Garrel, 1974
80 minutos


Todo acaba apareciendo en emule: incluso las películas más recónditas de Philippe Garrel. “Las altas soledades” (maravilloso título) pertenece a la cosecha pre-“El hijo secreto” del cineasta francés, al igual que “La cuna de cristal”, ya comentada en este blog. De nuevo, la copia disponible está muy lejos de ser perfecta... pero también es la única opción de poder ver esta película, salvo en algún pase muy esporádico de la Filmoteca o un festival de cine.

Las altas soledades” es un retrato de Jean Seberg, uno de los rostros más bellos del séptimo arte, convertido en icono inmortal gracias a Godard y su “Al final de la escapada”. Desafortunadamente, fue uno de los pocos éxitos que Jean cosechó en la gran pantalla. A comienzos de los 70, se vio envuelta en una truculenta historia que ni el mejor de los guionistas podría haber imaginado: el apoyo que la actriz prestó al movimiento político afroamericano Panteras Negras tuvo como consecuencia que el FBI difundiese un malévolo rumor: el hijo que estaba esperando Jean Seberg era de uno de los líderes de los Panteras Negras. Tras sufrir un aborto, Jean decidió despejar toda duda en una rueda de prensa, exhibiendo el cadáver del bebé (blanco) en un ataúd de cristal. La pérdida de este bebé la sumió en una larga depresión: intentó suicidarse varias veces, y finalmente lo consiguió en 1979.

¿Dónde reside la magia de “Las altas soledades”? Es muda (por lo visto, así lo quiso la propia Jean), en blanco y negro, sin argumento, casi exclusivamente compuesta a partir de primeros planos de la actriz sonriendo, probándose un sombrero, durmiendo, llorando desesperadamente...



No lo sé. Supongo que en la tristeza salvaje de Jean Seberg, en sus mohines, alternando sonrisas sinceras y muecas de resignación; a veces mira a la cámara de una forma tan desapasionada, transmite tanto cansancio por la vida, que asusta. Y lo peor es que, probablemente, en esta ocasión no estaba interpretando ningún papel.

También podemos admirar el rostro anguloso de Laurent Terzieff, habitual de la primera época de Garrel, que compaginaba con el cine comercial (por ejemplo, protagonizó “La prisionera” de Henri-Georges Clouzot) o la mirada vampírica de Tina Aumont, otra actriz de vida desgraciada y final prematuro, figura de culto para los amantes del giallo y el cine erótico de los setenta. Y por supuesto, también está Nico, musa y compañera de Garrel: las imágenes de la cubierta de su álbum “The end” son fotogramas de esta película.



Elink

imdb

viernes, agosto 03, 2007

El edén y después


El edén y después
L'éden et après
Alain Robbe-Grillet, 1970


Alain Robbe-Grillet es conocido sobre todo por sus novelas (formó parte de la corriente literaria "Nouveau roman", a la que también pertenecía Marguerite Duras) y por su -magistral- guión "El año pasado en Marienbad", al que puso imagénes Alan Resnais para dar forma a uno de los títulos fundamentales de la nouvelle vague. Curiosamente, la Duras firmó el guión del debut de Resnais, "Hiroshima mon amour". Ambas colaboraciones tuvieron que resultar más que satisfactorias, porque tanto Duras como Robbe-Grillet terminarían firmando sus propias películas.

La Duras optó por un estilo de una aridez bastante... salvaje, pero que podía llegar a resultar hipnótico ("India Song", "El camión"), mientras que el autor de "Marienbad" se dedicó a jugar con la frontera entre sueño-realidad, entre lo vivido y lo imaginado, tema sobre el que ya giraba su colaboración con Resnais. La sorpresa es que añadió a la receta generosas dosis de sexo y violencia, hasta el punto de que no es raro encontrar el nombre de Robbe-Grillet junto a los de Darío Argento o Jess Franco. Sorprende encontrar estos recursos en manos de Robbe-Grillet, al que -a tenor de "Marienbad"- suponía yo el colmo de la sofisticación.

Acabo de ver "El edén y después", mi primer contacto con Robbe-Grillet como director. Y por suerte, la he encontrado más cercana a "Marienbad" que a "Vampiros Lesbos". De hecho las escenas eróticas o violentas son más que esporádicas (supongo que el director se soltaría la melena en obras posteriores), y prevalece ese ambiente misterioso y enigmático, con una estética sobresaliente.

La historia nos presenta a un grupo de universitarios con vocación de perversos (pero más bien inocentones) que se reunen todas las tardes en el bar "Edén". Allí se presenta un extraño personaje, que da a probar una misteriosa droga africana a la protagonista (una guapísima Catherine Jourdan), y a partir de ese momento la línea argumental explota en mil pedazos; se suceden toda clase de secuencias oníricas, un viaje a Túnez (preciosas secuencias), una intriga en torno a un cuadro robado...

Pero, tal y como hace Rivette (aunque el estilo de Robbe-Grillet sea diametralmente opuesto), la intriga es solo una excusa para montar un castillo en el aire, al que más vale no hacer demasiadas preguntas no sea que se venga abajo al instante.

Algunos opinan que "El edén y después" es un galimatías sin pies ni cabeza, un rompecabezas al que no se puede encontrar solución porque no la tiene, un mero juego de espejos de Robbe-Grillet para hacerse el enigmático y el interesante. A mí me ha gustado, incluso entusiasmado por momentos. Me ha recordado a "La naranja mecánica", a "La cicatriz interior" (Philippe Garrel), a los comics de Guido Crepax (por esa combinación de erotismo e intelectualidad, hueca o no), y por supuesto a "El año pasado en Marienbad", sobre todo en sus primeras escenas. Suena bien, ¿verdad?

La única pega es que la película es bastante difícil de encontrar, como casi todo lo de Robbe-Grillet. Os pongo el único enlace que he encontrado en la mula, tomada de un vhs en estado decrépito y con subtítulos en inglés. Con todo, merece la pena: "El edén y después" no es algo que se vea todos los días.



Elink (versión original en francés con subtítulos en inglés incrustados)

imdb

miércoles, abril 25, 2007

La salamandra














La salamandra
La salamandre
Alain Tanner, 1971


Película hablada en francés (aunque es suiza), en blanco y negro, de principios de los setenta. Es decir, idónea para recibir toda clase de parabienes en este blog.

Pues naranjas de la china. El guión es absurdo, los actores, feos y poco interesantes (salvo Bulle Ogier, que está estupenda; pero no como para salvar este bodrio), hasta la fotografía me ha parecido anodina, no digo más.

Un halo de desencanto y de hastío generacional planea sobre toda la película, un poco al estilo de "La mamá y la puta" de Jean Eustache. Pero ahí se acaban los parecidos. Es imposible sentir simpatía por los personajes, unos berzas que andan perdidos por el mundo, siempre tristes o de mal humor; y cuando intentan ser graciosos, más antipáticos caen.

Mi primera toma de contacto con Alain Tanner; posiblemente no haya muchas más. A no ser que me recomendéis alguna.

Misterios del blogismo: últimamente he visto películas que me han encantado, como "Pola X" de Leos Carax, "Maria Antonieta" de Sophia Coppola (¡qué mujer tan talentosa!), "Una historia verdadera" de David Lynch... pero escojo ésta para ponerla verde. En fin. A veces es más sencillo explicar las cosas que te disgustan que las que te gustan.

imdb

sábado, febrero 17, 2007

Nosotros no envejeceremos juntos

















Nosotros no envejeceremos juntos
Nous ne vieillirons pas ensemble
Maurice Pialat, 1972


Tanto por su título (¡tremendo!) como por algunas reseñas, tenía las expectativas muy altas con respecto a esta película de Maurice Pialat. Y solo puedo decir que me ha maravillado, es de las que no se olvidan. En otras palabras, el reverso exacto de "La ciencia del sueño". Aquí no hace falta aplicar el cedazo porque todo es impecable: actores, argumento, diálogos, fotografía...

Imposible transmitir su genialidad con una simple descripción del argumento, pero allá vamos: se trata de la relación entre un hombre casado (Jean Yanne,un tipo desaliñado, malencarado y vulgar pero muy atractivo; ya me había encantado en "El carnicero" de Chabrol) y una mujer (Marlène Jobert, guapísima; sale en "Masculin, femenin" de Godard y tiene una elegancia que me recuerda a la de Stéphane Audran, musa de -de nuevo- Chabrol).

Llevan seis años juntos, se quieren pero no se aguantan y están todo el rato separándose y reconciliándose. Hasta que el amor se acaba por una de las dos partes y toca hacer borrón y cuenta nueva.

No está en emule (sí está, pero sin subtítulos), pero Intermedio la acaba de publicar en DVD en España. Intermedio no me paga comisión pero tras ver su plan de lanzamientos para el 2007 (Godard, Tsai Ming-Liang, ¡Marguerite Duras!) es muy probable que en este blog se vuelva a hablar de esta compañía.

Yo la he visto hoy en la filmoteca de Madrid, que está haciendo un ciclo de Pialat (junto a otros de Kim Ki Duk, Robert Altman y Daniel Schmid). Vuelven a pasarla el viernes que viene, por si a alguien le interesa.


enlaces de descarga directa
(incluyen subtítulos en inglés y español)

imdb filmaffinity

sábado, febrero 10, 2007

El nacimiento del amor


El nacimiento del amor
La naissance de l'amour
Philippe Garrel, 2003


Philippe Garrel no es un cineasta “para todo el mundo”. Sus películas son lentas, silenciosas, a ratos muy exasperantes, otras veces terriblemente bonitas. Garrel pertenece a la generación “post-nouvelle vague”, llevando los postulados de sus mentores un paso (o varios) más allá. Puede presumir de tener una de las carreras cinematográficas más insobornablemente consecuentes y alejadas del cine estándar. En los 70 alcanzó cierta fama underground gracias a sus películas protagonizadas por Nico, pareja del director durante buena parte de dicha década y musa de Sedmikrasky (aunque no precisamente por sus dotes como actriz, porque era más bien terrible).

Tras películas tan crípticas e impenetrables como “El lecho de la virgen” o “La cicatriz interior” (siempre bordeando la peligrosa frontera entre lo ridículo y lo sublime), Garrel fue evolucionando hacia un cine más convencional, pero tampoco es que se convirtiese en Luc Besson precisamente. Creo que “El nacimiento del amor” es la más asequible de todas las obras que he visto de Garrel. El ritmo pausado, los silencios y la (preciosa) fotografía en blanco y negro siguen ahí, pero van acompañados de un argumento comprensible. Los personajes parecen personas de carne y hueso, y no fantasmas que vagan por la pantalla sin rumbo fijo.

Apartado de curiosidades: el protagonista de “El nacimiento del amor” es un demacrado Lou Castel, que tres décadas atrás estaba imponente interpretando a un director de cine al borde de un ataque de nervios en “Atención a esa prostituta tan querida” de Fassbinder; repasando su bio/filmografía en la imdb (cosa que me encanta hacer después de ver una película), descubro cosas tan asombrosas como que Castel nació en Bogotá o que interviene en... ¡“Cambio de sexo” de Vicente Aranda!

Algo que me ha llamado la atención es cómo puede verse alterada nuestra percepción de una película en función del estado de ánimo en el que la veamos. Había intentado ver “El nacimiento del amor” hace muchos meses, y la dejé a la mitad bastante aburrido. Hoy por la tarde me pareció buen momento para retomarla, y me encantó. Esto me ha pasado con muchas películas, y ya me hace dudar de si realmente las impresiones (positivas o negativas) que guardo de ellas tienen más que ver con las películas en sí o con mi disposición, humor, etc, en el momento de verlas. Quién sabe.



Elink (versión original en francés)

subtítulos en castellano

(Por cierto, "El nacimiento del amor" está publicada en DVD en España por la estupenda compañía Intermedio).

imdb

martes, septiembre 26, 2006

Los amantes de París



Bernadette Lafont escucha a Edith Piaf en una de las últimas escenas de "La maman et la putain" de Jean Eustache (1973).

Me encanta esta escena. Aunque quizás haya que ver la película completa para entenderla.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...